Mi?rcoles, 31 de enero de 2007
Publicado por macmanzana @ 20:19  | la empalizada
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-No me mires as?, Susan.
-Lo siento, Rebeca. No lo puedo evitar. Vienes aqu? con todo ese pelo, ... Tanto que parece un tocado. Con esa piel brillante, tersa, curtida. Subida a esos espectaculares tacones... Y lo que m?s me jode, Rebeca: metida en un jean de la 38 con esas bamboleantes caderas... Me puedes, Rebeca. Comprendo que los hombres te miren. Yo misma no puedo dejar de hacerlo.
-Pensaba que t? eras distinta, Susan.
-Pero vamos a ver, Rebeca, el problema no es que seas una prostituta, que lo eres. El problema es que vas vestida de prostituta.
-S?, lo comprendo, pero no llamar?a tanto la atenci?n si no fuera negra.
-Joder, pues claro. Pero lo eres.
-?Sabes a qui?n ten?a coladito?
-?A qui?n? ?Y c?mo es que has perdido tu encanto, princesa?
-A tu amigo Fred, el que muri?.
-No sab?a que t? y Fred...
-Nunca tuvimos nada, Susan, si te refieres a follar.
-Como has dicho que Fred...
-He dicho que lo ten?a coladito, pero tu amigo era un caballero, Susan. Nunca me insinu? nada. Yo creo que le gust?bamos las t?as negras. Se le iban los ojos. Una mirada muy especial entre deseo y resignaci?n.
-Pero, Rebeca, a ti te mirar?n todos los d?a montones de t?os.
-Montones de t?os y hasta de t?as, que t? no eres la ?nica. Pero lo de tu amigo era distinto. Es el ?nico hombre que me ha mirado con deseo sin ofenderme, Susan. Por eso me complac?a mucho encontr?rmelo. Nunca me dijo nada, ni siquiera se cruzaba conmigo en la misma acera.
-Este Fred no dejar? de sorprendernos ni despu?s de muerto.
-Pero no te formes una idea equivocada, Susan. No tengo ning?n reproche que hacer a tu amigo. Al contrario, lo echo de menos desde que no est?.
-A todo esto, princesa, que yo ven?a a trabajar. Ya sabes.
-Si el mismo rollo de siempre. C?mo sois los asistentes sociales. Mi vida va bien, Susan. No te puedo decir que sea feliz, pero tampoco que m?s infeliz que la mayor?a de la gente que me cruzo cada d?a.
-Osea, que del programa de reinserci?n, nada.
-Pues claro, no tengo que reinsertarme en ning?n sitio, porque no he dejado de estar inserta. Soy puta, no presidiaria.
-De acuerdo, Rebeca. No te doy m?s el co?azo, pero ya sabes que es mi obligaci?n. Dame un beso, guapa.
-Adi?s, Susan, cu?date. Y dale un beso a tu chiquit?n.
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